domingo, 1 de noviembre de 2015

Terapia de cosas bonitas.

Creo que no entiendo cómo alguien no se acostumbra a situaciones que se repiten a lo largo años. No me da vergüenza, aunque sí me preocupa el rechazo que pueda causar incluso en gente que me... quiere, el compartir abiertamente que mi cabeza no funciona bien y que mi corazón por eso está tantas veces triste, lleno de una angustia que no se acaba, de una soledad que insiste como quien es adicto a una droga dura. Soy débil de carácter y se me va el alma en cualquier cosa, por tanto cualquier cosa me la quita. Me gustaría ser fría y sentir menos, aunque suene tan típico... 
Yo me imagino una vida amarilla, con sol, tibia... y sólo veo color azul oscuro. 

Algo que poder abrazar, aunque no hable, sea inerte, no respire, no exista, pero que siempre está ahí y no me provoca dolor. Es suave y se adapta a mí. Es pequeño y manejable. Tiene un color bonito y es leal. Sus ojos siempre me miran, aunque se estén desgastando.
Me da igual que sea un peluche del Monstruo de las Galletas, porque si tonterías me hacen infeliz una tontería también puede tener el efecto contrario. Pensar en cosas bonitas no me hace feliz pero algo hará.


Os quiero. 

Un besito de Macu.


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