miércoles, 15 de septiembre de 2010

Leyendo a Cernudaman pasan cosas.



-Cobijo-
Olvidar,
¿Y dónde habita el olvido?
¿El olvido, o un hombro firme,
o un tú?
Porque, ¿de dónde sino
sacar cobijo de las astucias de las horas,
de la soledad de las calles,
del abismo entre lo que quiero
y lo que es,
de las musas y quimeras,
de las puntillas en las iglesias,
de los cuchillos bajo la mesa,
del desamor de la Tierra?
¿De ti, de tú, de él?
¿En ti? ¿en qué?
Intemperie dentro o fuera.





(Leyéndolo, que no estudiándolo, para un examen que no sé si haré, pero que al menos.... ha aportado cosas guays a esta mente perversamente desaprovechada, jajajajaja!
 ¿La poesía tiene un criterio interno para decirse a sí misma que está mal escrita o bien?
 Si la pretendida reflexión-cosa sirve para algo... con canto en la dentadura postiza me doy).

Macu.

No hay comentarios:

Publicar un comentario